noticias
Noticias de empresa Noticias del sector Noticias de productos
Buscar en toda la estación
Noticias de empresa Noticias del sector Noticias de productos
La integración de intervenciones basadas en modalidades dentro de los entornos quiroprácticos ha pasado de ser un lujo suplementario a una necesidad clínica. Entre ellas, la adopción de una máquina de terapia láser específicamente para afecciones neuropáticas representa un salto significativo en el tratamiento no invasivo del dolor.
Antes de sumergirnos en los protocolos operativos, debemos abordar la pregunta fundamental que se hace todo clínico basado en la evidencia: ¿Es realmente eficaz la terapia láser para la neuropatía periférica en un entorno quiropráctico?
La respuesta es un sí definitivo, pero no es magia. Es estrictamente biología. El escepticismo que suele rodear a esta tecnología se debe a la falta de conocimientos sobre las curvas dosis-respuesta y la especificidad de la longitud de onda. Una vez establecida la eficacia, la pregunta subsiguiente es: ¿Por qué funciona y cómo reproducir clínicamente los resultados positivos?
Este artículo explora la validez fisiológica de terapia láser cuidado quiropráctico, disecciona los mecanismos celulares de terapia láser para la neuropatía, y ofrece un estudio de caso detallado para orientar la aplicación clínica.
La atención quiropráctica se ha centrado tradicionalmente en la integridad estructural del sistema musculoesquelético, restaurando la movilidad articular para reducir el pinzamiento neural. Sin embargo, la neuropatía periférica, especialmente la de origen metabólico (como la neuropatía periférica diabética o la neuropatía periférica inducida por la quimioterapia), presenta un reto que la corrección estructural por sí sola no puede resolver.
Cuando la patología se encuentra dentro de los vasa nervorum -los microvasos que irrigan el nervio- o implica una degeneración axonal debida al estrés oxidativo, el ajuste manual no aborda directamente el déficit celular. En este caso mecanismo de fotobiomodulación (nuestra primera palabra clave semántica) se convierte en fundamental.
Una alta calidad máquina de terapia láser no sólo actúa como elemento calefactor, sino también como dispositivo de señalización fotónica. Tiende un puente entre la alineación estructural y la reparación celular.
El término máquina de terapia con láser frío se utiliza a menudo indistintamente con la terapia láser de baja intensidad (LLLT o Clase IIIb). Aunque “frío” implica falta de daño térmico -lo cual es exacto-, los entornos clínicos modernos adoptan cada vez más los láseres de clase IV.
Para tratar eficazmente la neuropatía, debemos comprender lo que estamos estimulando. El cromóforo principal de esta reacción es la citocromo C oxidasa (CCO), la enzima terminal de la cadena mitocondrial de transporte de electrones.
Los nervios neuropáticos están esencialmente hambrientos. Carecen de la energía necesaria para la repolarización y el mantenimiento de la bomba de sodio-potasio.
Cuando la CCO absorbe fotones de longitudes de onda específicas (principalmente 650 nm, 810 nm, 980 nm y 1064 nm), disocia el óxido nítrico (NO) de la enzima. Esto permite que el oxígeno se una, aumentando drásticamente la producción de trifosfato de adenosina (ATP).
Resultado: La célula nerviosa obtiene la energía metabólica necesaria para iniciar la reparación y mantener los umbrales de disparo adecuados, reduciendo los disparos ectópicos (dolor).
La neuropatía es frecuentemente isquémica. La disociación del óxido nítrico actúa como un potente vasodilatador.
¿Por qué es fundamental? El aumento del flujo sanguíneo aporta oxígeno y glucosa a las fibras nerviosas asfixiadas. Se ha demostrado que la estimulación prolongada con terapia láser favorece la angiogénesis, es decir, la formación de nuevos capilares alrededor del nervio dañado, lo que proporciona una solución sostenible a largo plazo y no sólo un alivio temporal.
Las investigaciones indican que la regeneración de los nervios periféricos (nuestra segunda palabra clave semántica) se acelera con la fotobiomodulación. El estímulo láser aumenta la producción de células de Schwann, responsables de la mielinización de los nervios periféricos.
¿Por qué es importante? En afecciones como la radiculopatía o los síndromes de atrapamiento comunes en pacientes quiroprácticos, la restauración de la vaina de mielina mejora la velocidad de conducción y reduce la hipersensibilidad asociada a la alodinia.

No todas las luces son iguales. Para un quiropráctico que trata una neuropatía, la selección de la máquina de terapia láser y sus parámetros es la diferencia entre un placebo y una cura.
Un fallo común en la terapia láser para la neuropatía es la infradosificación.
La Asociación Mundial de Terapia Láser (WALT) sugiere dosis específicas. Para las patologías nerviosas profundas, nuestro objetivo es alcanzar 10-15 julios/cm² en el tejido diana, no sólo en la superficie de la piel. Teniendo en cuenta la reflexión y la dispersión de la piel (que puede perder hasta 50% de energía), la potencia de salida debe ser suficiente.
Para ilustrar la aplicación práctica, examinaremos un caso documentado de un entorno clínico en el que se utiliza un sistema láser de doble longitud de onda de clase IV. Este caso demuestra la integración de terapia láser cuidado quiropráctico.
Polineuropatía simétrica distal (DSPN) confirmado por examen neurológico.
Se decidió utilizar una terapia láser de alta intensidad (HILT) para tratar tanto la columna lumbar (raíces nerviosas) como las extremidades.
Equipo utilizado: Sistema láser de diodo de alta potencia (longitud de onda dual 810 nm + 980 nm).
| Parámetro | Configuración | Justificación |
| Longitud de onda | 810nm (70%) + 980nm (30%) | Priorizando la bioestimulación profunda (810nm) con analgesia leve (980nm). |
| Potencia | 6 vatios (media) | Empezar más abajo para evitar el dolor “reactivo” en los nervios hipersensibles. |
| Modo de emisión | Onda continua (CW) | Para mantener una saturación constante de fotones. |
| Técnica | Movimiento de exploración | Prevenir la acumulación térmica. Exploración desde las raíces nerviosas L4-S1 por la vía ciática hasta la fascia plantar. |
| Tiempo | 8 min por pierna + 4 min columna vertebral | Suministro total de energía aprox. 3000 julios por sesión. |
| Parámetro | Configuración | Justificación |
| Longitud de onda | 810nm (50%) + 980nm (50%) | Aumento del componente térmico para maximizar la vasodilatación. |
| Potencia | 10 - 12 vatios | Mayor potencia para garantizar una penetración profunda en el túnel tarsiano. |
| Modo de emisión | Pulsado (20 Hz - 100 Hz) | Se cree que la pulsación a bajas frecuencias contribuye a la cicatrización de los tejidos y a la señalización celular. |
| Técnica | Punto a punto + Cuadrícula | Tratamiento de puntos gatillo específicos en la pantorrilla y la superficie plantar. |
| Tiempo | 10 minutos por pierna | Suministro total de energía aprox. 5000-6000 julios por sesión. |
Evaluación posterior al tratamiento (semana 8):
Conclusión: La combinación de movilización espinal (para asegurar el flujo nervioso proximal) y terapia láser de alta dosis (para tratar la axonopatía distal) proporcionó un resultado superior en comparación con la intervención farmacéutica sola.
Para el profesional que esté considerando invertir en un máquina de terapia láser, El mercado está saturado de opciones. La diferencia fundamental radica en Láser de clase IV frente a láser de clase IIIb (nuestra tercera palabra clave semántica) debate.
Mientras que un máquina de terapia con láser frío (Clase IIIb) es excelente para las tendinopatías superficiales o el síndrome del túnel carpiano, su aplicación en neuropatías de gran volumen (como las piernas y la espalda) está limitada por el tiempo.
En una consulta quiropráctica con mucho trabajo, la capacidad de administrar dosis terapéuticas en un plazo razonable es una cuestión de viabilidad empresarial, así como de eficacia clínica.
Además, la máquina debe poseer:
Aunque la terapia láser es segura, deben mantenerse las normas profesionales.
La integración de la fotónica avanzada en la atención quiropráctica no es una mera tendencia, sino una evolución de la práctica. Al abordar los déficits fisiológicos de la neuropatía -disfunción mitocondrial e isquemia- mediante la terapia láser, los quiroprácticos pueden ofrecer una solución holística que complementa su experiencia estructural.
Para el paciente que sufre los efectos debilitantes de la neuropatía, la pregunta ya no es “¿Puede tratarse?”, sino “¿Dispone mi médico de la tecnología para tratarla?”.”
Invertir en conocimientos y equipos de alta calidad es el primer paso para responder a esa llamada.
P1: ¿En qué se diferencia un “láser frío” de los láseres de alta potencia utilizados para la neuropatía?
R: Los “láseres fríos” (Clase IIIb) utilizan potencias más bajas (<500mW) y no generan calor. Son eficaces, pero requieren tiempos de tratamiento muy largos para las afecciones profundas. Los láseres de alta potencia (Clase IV) utilizan potencias más elevadas (hasta 30 W o más), lo que permite una penetración más profunda, tiempos de tratamiento más rápidos y una sensación cálida y relajante que los pacientes suelen preferir, al tiempo que proporcionan la dosis necesaria para la reparación nerviosa.
P2: ¿Puede la terapia láser curar completamente la neuropatía periférica?
R: “Curar” es una palabra muy fuerte cuando se trata de enfermedades crónicas. Sin embargo, la terapia láser puede invertir significativamente los síntomas, regenerar las terminaciones nerviosas y controlar el dolor. En muchos casos, si se controla la causa subyacente (como el azúcar en sangre), los resultados pueden ser duraderos. La mejor manera de describirla es como un tratamiento y una regeneración muy eficaces, más que como una cura mágica de una sola vez.
P3: ¿Está cubierta por el seguro la terapia láser en una consulta quiropráctica?
R: La cobertura varía según la región y el proveedor. En EE.UU., a menudo se considera un servicio de pago en efectivo o se codifica con códigos de medicina física no incluidos en la lista. Muchas clínicas lo ofrecen con éxito como parte de un paquete integral de neuropatía, ya que los pacientes a menudo están dispuestos a pagar de su bolsillo para aliviar el dolor nervioso crónico que los medicamentos no han podido resolver.
P4: ¿Cuántas sesiones suelen ser necesarias para la neuropatía?
R: La neuropatía es crónica, por lo que el plan de tratamiento suele ser acumulativo. Un protocolo típico implica 2-3 sesiones por semana durante 4-6 semanas (12-18 sesiones en total). A partir de entonces, pueden recomendarse sesiones de mantenimiento una vez al mes para mantener los niveles de energía celular.
P5: ¿Es doloroso el tratamiento?
R: No. Con los láseres de clase IV, los pacientes experimentan un calor suave y relajante. Si el láser se mantiene inmóvil demasiado tiempo, puede calentarse, pero los técnicos formados utilizan una técnica de barrido para que resulte muy cómodo. No hay descargas eléctricas ni vibraciones.
Envíelo con confianza. Sus datos están protegidos de acuerdo con nuestra Política de privacidad.
Ver más Política de privacidad