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¿Está realmente probada la fotobiomodulación para el dolor canino?

Introducción: Más allá del efecto placebo

La medicina veterinaria ha superado la fase en la que la terapia láser (Fotobiomodulación o PBM) se consideraba “medicina vudú”. Hoy en día, la cuestión no es si funciona, pero cómo podemos maximizar la dosificación para patologías específicas. Para las clínicas, la integración de un máquina de terapia láser canina ya no es sólo un servicio añadido; es un tratamiento estándar para el control del dolor, la reducción de la inflamación y la regeneración tisular.

Sin embargo, la eficacia clínica depende totalmente de la física del aparato y del protocolo del profesional. Un LED de baja potencia dispositivo disfrazado de láser no alcanzará la profundidad necesaria para la articulación de la cadera de una raza grande. Este artículo disecciona los mecanismos fisiológicos de la alta potencia terapia láser y revisa un caso práctico de ortopedia del mundo real.

Fisiología: cómo los fotones alteran la química celular

Para entender por qué utilizamos un máquina de terapia láser canina, debemos fijarnos en las mitocondrias. El cromóforo principal en este proceso es la citocromo c oxidasa.

Cuando determinadas longitudes de onda de luz (normalmente de 650 nm a 980 nm) penetran en el tejido, disocian el óxido nítrico (NO) de la citocromo c oxidasa. Esto permite que el oxígeno se una más eficientemente, aumentando significativamente la producción de ATP. El resultado es una cascada de efectos beneficiosos:

  1. Angiogénesis: Formación de nuevos capilares para sustituir a los dañados.
  2. Modulación de ROS: Las especies reactivas del oxígeno se mantienen bajo control, reduciendo el estrés oxidativo.
  3. Analgesia: Inhibición temporal de la conducción nerviosa en las fibras C (alivio del dolor).

Estudio de caso clínico: Osteoartritis crónica en una raza grande

Este caso demuestra la eficacia de una Láser de clase IV protocolo.

Señalización de pacientes:

  • Nombre: “Barnaby”
  • Raza: Labrador Retriever
  • La edad: 11 años
  • Peso: 34 kg

Queja principal: Barnaby presentaba cojera de grado 3/5 en la rodilla derecha y la cadera izquierda. El propietario informó de que tenía dificultad para levantarse después de estar en reposo y reticencia a subir escaleras. El tratamiento previo con AINE (Carprofen) le causó molestias gastrointestinales.

Diagnóstico: Las radiografías confirmaron una osteoartritis grave en la rodilla derecha (secundaria a una antigua rotura del LCC) y una displasia bilateral de cadera.

Protocolo de tratamiento: Utilizamos un máquina de terapia láser canina con una emisión multi-longitud de onda (810nm/980nm).

  • Fase: Inducción (6 sesiones a lo largo de 2 semanas).
  • Dosificación: 10 J/cm² en el tejido objetivo.
  • Energía total suministrada: 1200 julios por cadera; 800 julios por babilla.
  • Técnica: Modo de contacto con un cabezal esférico de masaje para desplazar el pelo y la sangre superficial, asegurando una penetración profunda de los fotones.

Resultado clínico:

  • Segunda sesión: El propietario informó de que el perro durmió toda la noche sin moverse.
  • Sexta sesión: Cojera reducida a grado 1/5. Barnaby saltó voluntariamente al coche (primera vez en 2 años).
  • Mantenimiento: Transición a una sesión cada 4 semanas.

Por qué es importante la energía en la terapia canina

El éxito del caso de Barnaby dependía de la “profundidad de penetración”. Un labrador de 34 kg tiene una gruesa masa muscular que cubre la articulación de la cadera. Un láser de baja potencia habría sido absorbido por la melanina de la piel y la hemoglobina de los músculos superficiales.

Para tratar afecciones articulares profundas, se necesita una máquina capaz de suministrar más vatios (onda continua) para conducir los fotones a las profundidades del espacio articular. Por ello, los profesionales buscan un máquina de terapia láser canina-porque la dosis (julios) es igual a la potencia (vatios) x tiempo (segundos). Sin potencia suficiente, no eres más que tratamiento de la piel, no la articulación.

Conclusión

La integración de PBM es un enfoque basado en pruebas para tratamiento multimodal del dolor. Ya sea para tratar incisiones postoperatorias o articulación degenerativa crónica enfermedad, la respuesta biológica es innegable. Para las clínicas, la clave es la formación y la selección de equipos que administren la dosis terapéutica correcta.

El prev: El siguiente:

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