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Modalidades sinérgicas en la rehabilitación equina: Integración de la terapia láser infrarroja con los cuidados quiroprácticos

1. El imperativo fisiológico de la terapia multimodal

En el panorama de la medicina deportiva veterinaria moderna, la dependencia de una única modalidad terapéutica a menudo da lugar a trayectorias de recuperación estancadas. Aunque la manipulación manual aborda la alineación estructural, a menudo no resuelve la patología subyacente de los tejidos blandos que precipita la desviación estructural. A la inversa, la fotobiomodulación (PBM) -a menudo denominada coloquialmente terapia con láser frío para caballos- aborda la bioenergética celular pero no puede corregir la disfunción mecánica articular.

The convergence of these disciplines represents a paradigm shift. For the clinician operating high-end laser therapy equipment, understanding the interplay between the vertebral subluxation complex (VSC) and mitochondrial dysfunction is paramount. This article explores the clinical justification for simultaneous application, focusing on how infrared wavelengths facilitate the sustainability of chiropractic adjustments.

La limitación bioquímica de la mecánica

Cuando un quiropráctico ajusta un caballo, el objetivo es restaurar la amplitud de movimiento y la integridad neural. Sin embargo, la musculatura circundante, a menudo en un estado de espasmo crónico o fibrosis debido a mecanismos de protección, puede volver a empujar rápidamente el segmento vertebral hacia la subluxación. En este caso mecanismo de fotobiomodulación (palabra clave 1) se convierte en el puente. Al introducir fotones en el tejido antes o inmediatamente después del ajuste, alteramos el entorno bioquímico (reducimos las proteínas C reactivas y aumentamos la síntesis de ATP), creando así un entorno de tejido blando “receptivo” para la corrección mecánica.

2. Terapia con láser infrarrojo: Más allá del nivel superficial

Para utilizar terapia con láser infrarrojo eficazmente en un entorno equino, hay que distinguir entre la terminología de marketing y la física clínica. Mientras que el “láser frío” implica una falta de efecto térmico, el moderno Láser veterinario de clase IV (Palabra clave 2) utilizan densidades de potencia más elevadas para alcanzar estructuras musculoesqueléticas profundas en los caballos, como la articulación sacroilíaca o las facetas cervicales.

Interacción entre longitudes de onda y profundidad de penetración

El paciente equino presenta un reto importante: la masa tisular. Un láser estándar de 635 nm (rojo visible), eficaz para heridas superficiales, es clínicamente insignificante para la patología de la columna vertebral.

  • 810 nm (infrarrojo cercano): Esta longitud de onda es el pico de absorción de la citocromo C oxidasa. Impulsa la cadena de transporte de electrones, aumentando significativamente la producción de ATP. En el contexto de la atención quiropráctica, esto proporciona la energía metabólica necesaria para que las células musculares se relajen y reparen en lugar de permanecer en un estado tetánico.
  • 980 nm (infrarrojos): A menudo más absorbida por el agua y la sangre, esta longitud de onda genera un leve gradiente térmico y actúa sobre los receptores del dolor. Inhibe el flujo axonal rápido en las fibras A-delta y C (Teoría del Control de la Puerta), proporcionando una analgesia inmediata que hace que el ajuste quiropráctico posterior sea más tolerable para el animal.
  • 1064 nm (infrarrojo profundo): Al poseer la menor absorción de melanina, esta longitud de onda penetra más profundamente, alcanzando las superficies articulares de la cadera y la columna vertebral.
Modalidades sinérgicas en la rehabilitación equina: Integración de la terapia con láser infrarrojo con los cuidados quiroprácticos - Terapia con láser frío(images 1)

La cascada celular

En equipos de terapia láser entrega estas longitudes de onda específicas, los cromóforos primarios (mitocondrias) absorben la energía fotónica. Esto provoca la disociación del óxido nítrico (NO) de la cadena respiratoria. El NO es un potente vasodilatador. En los músculos isquémicos que rodean una vértebra subluxada, este torrente de sangre oxigenada expulsa el ácido láctico y las citoquinas inflamatorias (IL-1, IL-6), rompiendo el ciclo dolor-espasmo-dolor que suele dificultar el éxito de la quiropráctica.

3. La intersección clínica: Terapia láser Protocolos quiroprácticos

Integración de terapia láser quiropráctica modalidades requiere un calendario estratégico. La cuestión no es si funcionan, sino en qué orden producen resultados superiores.

Protocolo A: Aplicación previa al ajuste (fase de “ablandamiento”)

La aplicación de la terapia láser antes del ajuste está indicada para afecciones agudas muy dolorosas (por ejemplo, inflamación aguda de las facetas cervicales).

  • Objetivo: Analgesia y reducción de la guardia muscular.
  • Mecanismo: La reducción de la frecuencia de disparo de los nervios aferentes permite al quiropráctico palpar y ajustar con menos resistencia por parte del caballo.
  • Beneficio clínico: Reduce la fuerza necesaria para el ajuste, minimizando el traumatismo en el animal.

Protocolo B: Aplicación posterior al ajuste (fase de “espera”)

Este es el protocolo preferido para los problemas crónicos y rehabilitación musculoesquelética equina (Palabra clave 3).

  • Objetivo: Reducción de la inflamación y reeducación neuromuscular.
  • Mecanismo: Una vez movilizada la articulación, los tejidos circundantes experimentan una respuesta inflamatoria temporal (lesión por reperfusión). La terapia láser mitiga esta inflamación inmediata posterior al ajuste.
  • Beneficio clínico: Prolonga la duración del “mantenimiento” del ajuste al evitar la reaparición de la férula muscular protectora.

4. Estudio de caso clínico: Lesión sacroilíaca aguda en un saltador de sangre caliente

El siguiente caso demuestra la integración de la terapia láser de clase IV y la manipulación quiropráctica.

Perfil del paciente:

  • Nombre: “Atlas”
  • Señalización: Caballo castrado holandés sangre caliente de 12 años.
  • Disciplina: 1,40 m Salto de obstáculos.
  • Queja principal: Rechazo a saltar combinaciones; zancada corta en la extremidad posterior; calor palpable sobre el tubérculo sacro derecho.

Diagnóstico preliminar:

Desmitis aguda del lado derecho de la articulación sacroilíaca (SI) con espasmos musculares lumbares compensatorios secundarios (L3-L5). La ecografía confirmó una lesión ligamentosa de grado 2.

Estrategia de tratamiento:

Un plan multimodal de 6 semanas utilizando un sistema láser de diodo de alta potencia seguido de movilización quiropráctica (iniciada sólo después de que remitiera la inflamación aguda).

Parámetros de tratamiento y evolución

El equipo láser utilizó un sistema de longitud de onda múltiple (mezcla de 810nm/980nm).

FaseDuraciónFrecuencia de tratamientoParámetros láser (por sesión)Intervención quiroprácticaObjetivos clínicos
AgudoSemana 1-2Diario (5 sesiones)Dosis: 10 J/cm²
Poder: 12W (CW)
Longitud de onda: 980nm dominante (Analgesia)
Técnica: Técnica de exploración sin contacto de la articulación sacroilíaca y los glúteos.
Contraindicado.
Ninguna manipulación por inestabilidad aguda.
Reduce el edema, bloquea las vías del dolor, inicia la actividad de los fibroblastos.
Sub-AcuteSemana 3-43x / SemanaDosis: 8 J/cm²
Poder: 10 W (multifrecuencia)
Longitud de onda: Mezcla 810nm/980nm
Frec: 500 Hz (reparación de tejidos)
Sólo movilización.
Movilización suave de la columna lumbar; sin empujes a gran velocidad sobre la SI.
Organizar la deposición de colágeno, restaurar la movilidad lumbar.
RehabilitaciónSemana 5-62x / SemanaDosis: 6 J/cm²
Poder: 8W
Longitud de onda: 810nm dominante
Frec: 2500Hz - 5000Hz
Ajuste completo.
Empujes de alta velocidad y baja amplitud (HVLA) en SI y Lumbar. Láser aplicado después del ajuste.
Maximizar la amplitud de movimiento, fortalecer la musculatura estabilizadora.

Análisis de la recuperación

Semana 1:

La aplicación inicial del láser se centró en la inhibición de las enzimas COX-2. En la tercera sesión, el calor palpable sobre el tubérculo sacro se había disipado. El caballo empezó a soportar el peso de forma uniforme, aunque seguía andando con dificultad.

Semana 3:

La transición a la terapia láser de ondas pulsadas (frecuencia modulada) ayudó a estimular la síntesis de colágeno en los ligamentos SI. La introducción de una movilización quiropráctica suave abordó la rigidez L3-L5 resultante de la compensación del dolor SI por parte del caballo. La sinergia fue evidente: el láser redujo el umbral del dolor, lo que permitió al quiropráctico restablecer parcialmente el movimiento sin sedación.

Semana 6 (Conclusión):

Ultrasound re-evaluation showed significant fiber alignment in the dorsal sacroiliac ligament. The horse was cleared for flatwork. The combination of cold laser therapy for horses (managing the soft tissue biology) and chiropractic (managing the biomechanics) reduced the estimated recovery time from 12 weeks to 6 weeks.

Nota retrospectiva sobre la dosificación:

Un factor crítico fue la densidad de energía. El tratamiento de la cadera equina requiere una fluencia significativa. Las dosis inferiores a 6 J/cm² en la profundidad del tejido objetivo habrían sido insuficientes. Tuvimos en cuenta aproximadamente 50% de pérdida de fotones debido al grosor de la piel y a la absorción del pelaje, de ahí los ajustes de alta potencia superficial (10-12W).

5. Análisis crítico de los equipos de terapia láser para uso veterinario

Al seleccionar equipos de terapia láser para una práctica equina o integradora, el debate “poder frente a seguridad” es central.

El concepto erróneo de “frío”

En sentido estricto, el “láser frío” se refiere a los láseres de clase 3B (menos de 500 mW). Aunque son seguros, su capacidad de penetración es limitada en medicina equina. Para patologías profundas como el caso anterior, son necesarios sistemas de clase IV para suministrar los julios adecuados en un plazo razonable. Sin embargo, el término “terapia con láser frío” sigue siendo la palabra clave dominante para los clientes que buscan opciones no quirúrgicas, por lo que es necesario que los profesionales informen a los clientes de que la terapia no es invasiva, aunque el dispositivo produzca una relajación térmica cálida.

Características esenciales para el profesional

  1. Capacidad multi-longitud de onda: Un aparato limitado a 980 nm es esencialmente una lámpara de calor. Un equipo eficaz debe ofrecer 810nm o 1064nm para una auténtica bioestimulación.
  2. Ciclo de trabajo ajustable: La onda continua (CW) es mejor para la analgesia (bloqueo de los nervios), mientras que la onda pulsada (Hz) es superior para la cicatrización de los tejidos y la reducción de la inflamación sin sobrecarga térmica.
  3. Ergonomía de la pieza de mano: Tratar a un caballo requiere alcanzar ángulos difíciles. Las piezas de mano pesadas o con cables limitados provocan la fatiga del clínico y una dosificación incoherente.
  4. Protocolos de software: Un equipo avanzado permite al usuario introducir el color del pelaje del caballo. Los pelajes oscuros absorben la luz superficialmente (absorción de melanina), por lo que es necesario ajustar los parámetros para evitar quemaduras superficiales y garantizar al mismo tiempo una penetración profunda.

6. Conclusión

La integración de terapia con láser infrarrojo y el cuidado quiropráctico no es meramente aditivo; es multiplicativo. Los cuidados quiroprácticos alinean el chasis; la terapia láser alimenta el motor y repara la suspensión. Para el atleta equino, esta combinación garantiza que las correcciones estructurales se apoyen en un tejido blando metabólicamente eficiente y sin dolor.

Los médicos deben dejar de ver estas cuestiones como citas separadas. Al integrar los protocolos láser directamente en el flujo de trabajo quiropráctico, abordamos la totalidad de la lesión: mecánica, neurológica y química.

PREGUNTAS FRECUENTES: Preguntas clínicas frecuentes

P: ¿Es seguro utilizar la terapia láser inmediatamente sobre el lugar de un ajuste quiropráctico?

R: Sí, y a menudo se recomienda. El uso de la terapia láser después del ajuste ayuda a reducir la inflamación localizada (férula muscular reactiva) que puede producirse después de una corrección manual, ayudando a que el ajuste “aguante” más tiempo.

P: ¿En qué se diferencia la terapia con láser frío para caballos de la terapia con ondas de choque?

R: Las ondas de choque utilizan ondas acústicas de alta energía para crear microtraumatismos y estimular la cicatrización, lo que puede ser doloroso y a menudo requiere sedación. La terapia láser utiliza energía fotónica para modular el metabolismo celular (aumentando el ATP) sin crear traumatismos y sin dolor ni sedación.

P: ¿Se puede utilizar un equipo de terapia láser en un caballo antes de una competición?

R: En general, sí. A diferencia de las inyecciones intraarticulares, que tienen tiempos de espera, la terapia láser no contiene fármacos. Sin embargo, la normativa varía en función de la federación (FEI, USEF), por lo que siempre hay que comprobar las normas vigentes sobre el momento del tratamiento en relación con la entrada en competición.

P: ¿Por qué se utiliza el láser “frío” si el aparato genera calor?

R: El término “frío” es histórico y hace referencia a la naturaleza no térmica de los primeros láseres de baja potencia. Los láseres veterinarios modernos de alta potencia generan un calor calmante, pero el mecanismo principal sigue siendo fotoquímico (como la fotosíntesis) y no fototérmico (como los láseres de corte quirúrgico).

El prev: El siguiente:

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