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Sinergia sistémica y local: La integración de la terapia láser fría intravenosa y equina

1. La base hemorreológica de la medicina del rendimiento

En el campo especializado de la medicina deportiva veterinaria, el tratamiento del atleta equino se ha bifurcado tradicionalmente en dos vías distintas: el tratamiento farmacéutico sistémico y la fisioterapia localizada. Sin embargo, la aparición de terapia láser iv (Irradiación Sanguínea Láser Intravenosa o ILBI) combinada con la terapia con láser frío equino ofrece una convergencia de estas vías. En este artículo se examina la metodología clínica que subyace al tratamiento del caballo desde “dentro hacia fuera” (irradiación sanguínea sistémica) y, al mismo tiempo, desde “fuera hacia dentro” (reparación tisular localizada).

El factor limitante en la recuperación de lesiones de alto rendimiento -ya sean tendinopatías o agotamiento metabólico- suele ser el compromiso microcirculatorio. Si bien la terapia láser para caballos destaca en la vasodilatación local y la activación mitocondrial, se localiza en la huella del haz. Al introducir la energía fotónica directamente en el sistema vascular a través de ILBI, los médicos pueden modular las propiedades reológicas de la sangre, mejorando el transporte de oxígeno y reduciendo las citocinas inflamatorias sistémicas en todo el organismo.

Física de la irradiación intravenosa

Unlike transcutaneous application, where the skin barrier absorbs significant photonic energy (scattering and reflection), IV laser therapy bypasses the integumentary system entirely. A fiber-optic catheter is threaded into the jugular vein. The coherent light illuminates the flowing blood.

  • Deformabilidad de los eritrocitos: Las investigaciones indican que determinadas longitudes de onda (en particular 635 nm y 532 nm) alteran la elasticidad de la membrana de los hematíes. Esto permite a los eritrocitos pasar más fácilmente a través de los microcapilares del tejido dañado, mejorando la perfusión de oxígeno en las zonas de lesión hipóxica.
  • Inmunomodulación: La absorción de fotones por los leucocitos desencadena una cascada de inmunoglobulinas (IgG, IgM/A) y la normalización de la actividad de los linfocitos T, crucial para prevenir los estados inflamatorios crónicos.

2. Longitudes de onda estratégicas en ILBI y aplicaciones locales

Para dominar fotobiomodulación veterinaria (Semantic Keyword 1), el clínico debe entender que el objetivo biológico dicta la longitud de onda. En un enfoque de protocolo dual, utilizamos espectros diferentes para la sangre y para el tejido musculoesquelético.

Longitudes de onda intravenosas (sistémicas)

Los coeficientes de absorción de la hemoglobina (Hb) y de la oxihemoglobina (HbO2) son aquí los principales determinantes.

  • Rojo (635nm-650nm): Se trata del patrón oro de la hemorreología. Se dirige a la actividad de la superóxido dismutasa (SOD), reduciendo el estrés oxidativo en el torrente sanguíneo. Es esencial para la recuperación tras el esfuerzo.
  • Azul (405 nm-450 nm): Esta longitud de onda tiene fuertes propiedades antimicrobianas y efectos sobre la liberación de óxido nítrico (NO). Mejora la capacidad bactericida de la sangre y está indicada en casos de infección sistémica o inmunodepresión.
  • Verde (532 nm): A menudo se utiliza para mejorar la deformabilidad de los eritrocitos y aumentar la capacidad de fijación de oxígeno de la hemoglobina.

Longitudes de onda transcutáneas (local)

Para la aplicación externa de terapia con láser frío equino, pasamos a la “ventana óptica” de penetración en los tejidos.

  • Infrarrojo cercano (810 nm): Se dirige a la citocromo C oxidasa en las mitocondrias de las células tendinosas y musculares, maximizando la producción de ATP para la reparación estructural.
  • Terapia láser de alta intensidad (Semantic Keyword 2) utilizando 980 nm o 1064 nm para penetrar en la densa masa muscular de los glúteos equinos o en la profundidad de la articulación de la rodilla para crear gradientes analgésicos.
Sinergia sistémica y local: La integración de la terapia con láser frío intravenoso y equino - Terapia con láser frío(images 1)

3. Justificación clínica de los protocolos combinados

La razón de combinar terapia láser iv con aplicación local reside en el concepto de “apoyo metabólico”. Una lesión del ligamento suspensorio, por ejemplo, es un fallo estructural local, pero el proceso de curación impone al caballo una demanda metabólica sistémica.

Si el caballo tiene una inflamación sistémica subyacente, niveles elevados de cortisol o mala circulación periférica, el tratamiento local con láser tendrá una eficacia disminuida. La terapia láser IV actúa como un “cebador” sistémico, optimizando la sangre que finalmente llega al tejido lesionado tratado por el láser externo. Esta sinergia reduce significativamente los tiempos de recuperación de afecciones complejas como la rabdomiólisis por esfuerzo (“aturdimiento”) o la hemorragia pulmonar inducida por el ejercicio (HPIE).

4. Estudio de caso clínico: Rabdomiólisis crónica por esfuerzo y distensión suspensiva

Este caso demuestra el tratamiento de una compleja presentación metabólica y ortopédica mediante un protocolo de doble láser.

Perfil del paciente:

  • Nombre: “Valquiria”
  • Señalización: Yegua pura sangre de 8 años.
  • Disciplina: Concurso completo de 3 días.
  • Queja principal: Antecedentes de “aturdimiento” recurrente (rigidez muscular/calambres) después de las series de galope; cojera aguda reciente en la extremidad anterior izquierda (MI).

Diagnóstico preliminar:

  1. Sistémico: Rabdomiólisis crónica de esfuerzo (niveles elevados de CK y AST).
  2. Local: Desmitis suspensiva proximal aguda (LF), confirmada mediante ecografía (lesión de área transversal 15%).

Estrategia de tratamiento:

Un protocolo integrador de 5 semanas.

  • Objetivo sistémico: Normalizar los niveles de enzimas musculares y mejorar la circulación sistémica para prevenir nuevos episodios de rabdomiólisis utilizando Tratamiento ILBI (palabra clave semántica 3).
  • Objetivo local: Curación de la lesión del ligamento suspensorio mediante terapia láser de alta potencia de clase IV.

Parámetros de tratamiento y evolución

Equipo utilizado:

  • Sistema IV: Catéter de fibra óptica estéril (200µm) insertado a través de un catéter 18G en la vena yugular.
  • Sistema local: Láser de diodo de clase IV (longitud de onda dual 810 nm/980 nm).
FaseDuraciónProtocolo láser IV (sistémico)Protocolo láser local (Lesión - LF)Justificación clínica
AgudoSemana 1 (Diario)Rojo (650 nm)
Potencia: 3-5mW (intravenosa)
Duración: 20 minutos
Modo: CW (Continuo)
980nm Dominante
Potencia: 8W
Dosis: 6 J/cm²
Modo: Pulsado (1000Hz)
Técnica: Exploración sin contacto.
La luz roja intravenosa reduce el estrés oxidativo sistémico del daño muscular. El láser pulsado local reduce el edema agudo en el suspensorio sin calentamiento.
Sub-AcuteSemana 2-3 (3x/Semana)Rojo (650 nm) + Azul (450 nm)
Potencia: 5mW cada una
Duración: 25 minutos
Modo: CW
810nm Dominante
Potencia: 10 W
Dosis: 8 J/cm²
Modo: CW y Baja Frecuencia (50Hz)
Técnica: Modo de contacto.
La adición de luz azul modula la respuesta inmunitaria y reduce la viscosidad de la sangre. La luz local de 810 nm estimula la proliferación de fibroblastos para la reparación del colágeno.
RemodelaciónSemana 4-5 (2x/Semana)Verde (532 nm)
Potencia: 5mW
Duración: 20 minutos
Modo: CW
Mezcla 810/980nm
Potencia: 12 W
Dosis: 10 J/cm²
Modo: Multifrecuencia
La luz verde aumenta la liberación de oxígeno en los tejidos. El láser local de alta dosis alinea las fibras de colágeno bajo una carga de ejercicio controlada.

Análisis de la recuperación

Semana 1 (Respuesta bioquímica):

Los niveles séricos de creatina quinasa (CK) descendieron de 1200 U/L a 350 U/L en 5 días. Esta rápida normalización es más rápida que la observada típicamente con fluidoterapia sola, atribuida a los efectos antioxidantes del ILBI. El ligamento suspensorio LF mostró calor y sensibilidad reducidos.

Semana 3 (Respuesta estructural):

La nueva ecografía del ligamento suspensorio mostró un rápido relleno de la lesión con una mínima desorganización de las fibras. El comportamiento del caballo mejoró significativamente, sin signos de calambres musculares a pesar de la introducción de la marcha manual.

Semana 5 (Conclusión):

Se autorizó al caballo a caminar. La combinación de la terapia con láser para caballos (local) y la irradiación intravenosa consiguió tratar el trastorno metabólico y curar la lesión ortopédica. El tratamiento sistémico probablemente mejoró la perfusión del tendón en curación, impidiendo la formación de tejido cicatricial inferior.

5. Consideraciones técnicas para la aplicación del láser IV

La aplicación de la terapia láser intravenosa exige el cumplimiento estricto de las normas de técnica aséptica y equipamiento.

El catéter de fibra óptica

La interfaz entre el diodo láser y la sangre es un cable de fibra óptica estéril de un solo uso.

  • Diámetro: Normalmente de 200 a 400 micras. Debe ser lo suficientemente pequeño como para pasar a través de un catéter intravenoso veterinario estándar (18G o 20G) sin ocluir completamente el flujo.
  • Geometría de la punta: Una punta plana y pulida garantiza la emisión uniforme de luz en el torrente sanguíneo.
  • Esterilidad: Hay tolerancia cero para el error. Se trata de un procedimiento invasivo. La fibra debe esterilizarse previamente (EtO) y desecharse después de su uso.

Protocolos de seguridad

En terapia con láser frío equino sobre la piel es indulgente, la terapia intravenosa es precisa.

  • Potencia de salida: Los láseres IV funcionan en el rango de los milivatios (2mW - 100mW), a diferencia de los láseres Clase IV de nivel de vatio utilizados para los músculos. El uso de una configuración de pieza de mano terapéutica de clase IV en una fibra IV provocaría daños térmicos en las células sanguíneas (hemólisis) y coagulación. Es obligatorio utilizar equipos especializados o puertos dedicados con reducción masiva de potencia.
  • Factores de coagulación: Dado que el láser intravenoso afecta a la agregación plaquetaria (normalizándola), los clínicos deben vigilar los tiempos de coagulación en los caballos que actualmente toman anticoagulantes, aunque generalmente es reguladora más que inhibidora.

6. El futuro de la rehabilitación equina

El futuro de la rehabilitación veterinaria no está en fármacos más potentes, sino en la aplicación inteligente de la física. Utilizando terapia láser iv, nos dirigimos al “terreno” del animal: la sangre que alimenta cada célula. Combinando esto con terapia con láser frío equino, abordamos los “fallos” estructurales específicos.”

Este enfoque de doble modalidad representa una alternativa holística y libre de fármacos que se ajusta a las crecientes restricciones de medicación en los deportes equinos de competición. Permite al cuerpo utilizar sus propios recursos bioenergéticos para repararse y regenerarse.

FAQ: Consultas clínicas

P: ¿La terapia láser intravenosa (ILBI) es dolorosa para el caballo?

R: No. El procedimiento consiste en la inserción estándar de un catéter intravenoso, que provoca un pinchazo momentáneo. Una vez insertada la fibra y activado el láser, el caballo no siente nada. La baja potencia (milivatios) no genera calor dentro de la vena.

P: ¿En qué se diferencia la terapia láser IV de la terapia láser fría estándar?

R: El láser frío estándar es “local”: trata el tejido que toca (por ejemplo, un tendón). El láser IV es “sistémico”: al irradiar la sangre, los efectos beneficiosos (oxigenación, equilibrio inmunitario) circulan por todo el cuerpo y alcanzan órganos y tejidos profundos a los que no llegan los láseres externos.

P: ¿Se puede utilizar la terapia láser intravenosa antes de la competición?

R: Dado que actúa sobre el metabolismo celular y no introduciendo sustancias químicas extrañas, en general se considera una modalidad de fisioterapia. Sin embargo, las normas relativas a los “procedimientos invasivos” (romper la piel con una aguja) en las 12-24 horas posteriores a la competición varían según la jurisdicción (FEI, etc.). Compruebe siempre las normas vigentes.

P: ¿Cuál es el riesgo de coagulación o embolia con la fibra en la vena?

R: Cuando se realiza con catéteres anticoagulados adecuados y ajustes correctos de baja potencia, el riesgo es insignificante. De hecho, la energía láser ayuda a normalizar la viscosidad de la sangre y a prevenir la agregación patológica.

El prev: El siguiente:

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