noticias
Noticias de empresa Noticias del sector Noticias de productos
Buscar en toda la estación
Noticias de empresa Noticias del sector Noticias de productos
En el campo especializado de la medicina deportiva veterinaria, el tratamiento del atleta equino se ha bifurcado tradicionalmente en dos vías distintas: el tratamiento farmacéutico sistémico y la fisioterapia localizada. Sin embargo, la aparición de terapia láser iv (Irradiación Sanguínea Láser Intravenosa o ILBI) combinada con la terapia con láser frío equino ofrece una convergencia de estas vías. En este artículo se examina la metodología clínica que subyace al tratamiento del caballo desde “dentro hacia fuera” (irradiación sanguínea sistémica) y, al mismo tiempo, desde “fuera hacia dentro” (reparación tisular localizada).
El factor limitante en la recuperación de lesiones de alto rendimiento -ya sean tendinopatías o agotamiento metabólico- suele ser el compromiso microcirculatorio. Si bien la terapia láser para caballos destaca en la vasodilatación local y la activación mitocondrial, se localiza en la huella del haz. Al introducir la energía fotónica directamente en el sistema vascular a través de ILBI, los médicos pueden modular las propiedades reológicas de la sangre, mejorando el transporte de oxígeno y reduciendo las citocinas inflamatorias sistémicas en todo el organismo.
Unlike transcutaneous application, where the skin barrier absorbs significant photonic energy (scattering and reflection), IV laser therapy bypasses the integumentary system entirely. A fiber-optic catheter is threaded into the jugular vein. The coherent light illuminates the flowing blood.
Para dominar fotobiomodulación veterinaria (Semantic Keyword 1), el clínico debe entender que el objetivo biológico dicta la longitud de onda. En un enfoque de protocolo dual, utilizamos espectros diferentes para la sangre y para el tejido musculoesquelético.
Los coeficientes de absorción de la hemoglobina (Hb) y de la oxihemoglobina (HbO2) son aquí los principales determinantes.
Para la aplicación externa de terapia con láser frío equino, pasamos a la “ventana óptica” de penetración en los tejidos.

La razón de combinar terapia láser iv con aplicación local reside en el concepto de “apoyo metabólico”. Una lesión del ligamento suspensorio, por ejemplo, es un fallo estructural local, pero el proceso de curación impone al caballo una demanda metabólica sistémica.
Si el caballo tiene una inflamación sistémica subyacente, niveles elevados de cortisol o mala circulación periférica, el tratamiento local con láser tendrá una eficacia disminuida. La terapia láser IV actúa como un “cebador” sistémico, optimizando la sangre que finalmente llega al tejido lesionado tratado por el láser externo. Esta sinergia reduce significativamente los tiempos de recuperación de afecciones complejas como la rabdomiólisis por esfuerzo (“aturdimiento”) o la hemorragia pulmonar inducida por el ejercicio (HPIE).
Este caso demuestra el tratamiento de una compleja presentación metabólica y ortopédica mediante un protocolo de doble láser.
Perfil del paciente:
Diagnóstico preliminar:
Estrategia de tratamiento:
Un protocolo integrador de 5 semanas.
Equipo utilizado:
| Fase | Duración | Protocolo láser IV (sistémico) | Protocolo láser local (Lesión - LF) | Justificación clínica |
| Agudo | Semana 1 (Diario) | Rojo (650 nm) Potencia: 3-5mW (intravenosa) Duración: 20 minutos Modo: CW (Continuo) | 980nm Dominante Potencia: 8W Dosis: 6 J/cm² Modo: Pulsado (1000Hz) Técnica: Exploración sin contacto. | La luz roja intravenosa reduce el estrés oxidativo sistémico del daño muscular. El láser pulsado local reduce el edema agudo en el suspensorio sin calentamiento. |
| Sub-Acute | Semana 2-3 (3x/Semana) | Rojo (650 nm) + Azul (450 nm) Potencia: 5mW cada una Duración: 25 minutos Modo: CW | 810nm Dominante Potencia: 10 W Dosis: 8 J/cm² Modo: CW y Baja Frecuencia (50Hz) Técnica: Modo de contacto. | La adición de luz azul modula la respuesta inmunitaria y reduce la viscosidad de la sangre. La luz local de 810 nm estimula la proliferación de fibroblastos para la reparación del colágeno. |
| Remodelación | Semana 4-5 (2x/Semana) | Verde (532 nm) Potencia: 5mW Duración: 20 minutos Modo: CW | Mezcla 810/980nm Potencia: 12 W Dosis: 10 J/cm² Modo: Multifrecuencia | La luz verde aumenta la liberación de oxígeno en los tejidos. El láser local de alta dosis alinea las fibras de colágeno bajo una carga de ejercicio controlada. |
Semana 1 (Respuesta bioquímica):
Los niveles séricos de creatina quinasa (CK) descendieron de 1200 U/L a 350 U/L en 5 días. Esta rápida normalización es más rápida que la observada típicamente con fluidoterapia sola, atribuida a los efectos antioxidantes del ILBI. El ligamento suspensorio LF mostró calor y sensibilidad reducidos.
Semana 3 (Respuesta estructural):
La nueva ecografía del ligamento suspensorio mostró un rápido relleno de la lesión con una mínima desorganización de las fibras. El comportamiento del caballo mejoró significativamente, sin signos de calambres musculares a pesar de la introducción de la marcha manual.
Semana 5 (Conclusión):
Se autorizó al caballo a caminar. La combinación de la terapia con láser para caballos (local) y la irradiación intravenosa consiguió tratar el trastorno metabólico y curar la lesión ortopédica. El tratamiento sistémico probablemente mejoró la perfusión del tendón en curación, impidiendo la formación de tejido cicatricial inferior.
La aplicación de la terapia láser intravenosa exige el cumplimiento estricto de las normas de técnica aséptica y equipamiento.
La interfaz entre el diodo láser y la sangre es un cable de fibra óptica estéril de un solo uso.
En terapia con láser frío equino sobre la piel es indulgente, la terapia intravenosa es precisa.
El futuro de la rehabilitación veterinaria no está en fármacos más potentes, sino en la aplicación inteligente de la física. Utilizando terapia láser iv, nos dirigimos al “terreno” del animal: la sangre que alimenta cada célula. Combinando esto con terapia con láser frío equino, abordamos los “fallos” estructurales específicos.”
Este enfoque de doble modalidad representa una alternativa holística y libre de fármacos que se ajusta a las crecientes restricciones de medicación en los deportes equinos de competición. Permite al cuerpo utilizar sus propios recursos bioenergéticos para repararse y regenerarse.
P: ¿La terapia láser intravenosa (ILBI) es dolorosa para el caballo?
R: No. El procedimiento consiste en la inserción estándar de un catéter intravenoso, que provoca un pinchazo momentáneo. Una vez insertada la fibra y activado el láser, el caballo no siente nada. La baja potencia (milivatios) no genera calor dentro de la vena.
P: ¿En qué se diferencia la terapia láser IV de la terapia láser fría estándar?
R: El láser frío estándar es “local”: trata el tejido que toca (por ejemplo, un tendón). El láser IV es “sistémico”: al irradiar la sangre, los efectos beneficiosos (oxigenación, equilibrio inmunitario) circulan por todo el cuerpo y alcanzan órganos y tejidos profundos a los que no llegan los láseres externos.
P: ¿Se puede utilizar la terapia láser intravenosa antes de la competición?
R: Dado que actúa sobre el metabolismo celular y no introduciendo sustancias químicas extrañas, en general se considera una modalidad de fisioterapia. Sin embargo, las normas relativas a los “procedimientos invasivos” (romper la piel con una aguja) en las 12-24 horas posteriores a la competición varían según la jurisdicción (FEI, etc.). Compruebe siempre las normas vigentes.
P: ¿Cuál es el riesgo de coagulación o embolia con la fibra en la vena?
R: Cuando se realiza con catéteres anticoagulados adecuados y ajustes correctos de baja potencia, el riesgo es insignificante. De hecho, la energía láser ayuda a normalizar la viscosidad de la sangre y a prevenir la agregación patológica.
Envíelo con confianza. Sus datos están protegidos de acuerdo con nuestra Política de privacidad.
Ver más Política de privacidad