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La realidad clínica de la artrosis canina: Más allá de los AINE y hacia la fotobiomodulación

En la comunidad veterinaria, el tratamiento de la osteoartritis canina (OA) se ha basado históricamente en gran medida en un enfoque farmacéutico. Aunque los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) siguen siendo la piedra angular del tratamiento del dolor agudo, no están exentos de importantes limitaciones a largo plazo, especialmente en lo que respecta a la toxicidad renal y hepática en pacientes geriátricos. Como clínicos, buscamos constantemente terapias multimodales que ofrezcan beneficios analgésicos y antiinflamatorios sin la carga sistémica de la medicación crónica.

Aquí es donde Terapia con láser frío de clase 4 (denominada científicamente Fotobiomodulación o PBM) ha cambiado el paradigma. A diferencia de los primeros tiempos de la terapia con láser de baja intensidad (LLLT), que tenía dificultades para administrar dosis terapéuticas adecuadas a las articulaciones profundas de la cadera y la rodilla, los modernos sistemas de diodo de clase IV de alta potencia proporcionan la densidad de fotones necesaria para producir un auténtico cambio celular en las estructuras tisulares profundas.

Este artículo explora los mecanismos fisiológicos, protocolos clínicos precisos y un estudio de caso detallado sobre tratamiento con láser para la artritis canina, separando el ruido del marketing de la eficacia médica.

El mecanismo de acción: Por qué la “luz roja” no es suficiente

Para entender por qué utilizamos láseres de clase IV, primero debemos aclarar la terminología. Los dueños de mascotas buscan con frecuencia perro de terapia con luz roja a menudo comprando envolturas LED de consumo. Aunque estos dispositivos son útiles para curar heridas superficiales, carecen de la profundidad de penetración necesaria para la artrosis.

La realidad clínica de la artrosis canina: Más allá de los AINE y hacia la fotobiomodulación - Terapia láser de clase 4(images 1)

La artrosis es una enfermedad de la cápsula articular, el cartílago y el hueso subcondral. En los perros de razas medianas y grandes, estas estructuras suelen encontrarse entre 4 y 8 centímetros por debajo de la superficie de la piel.

La física de la penetración

Los fotones del espectro rojo visible (630 nm-660 nm) son absorbidos rápidamente por la melanina y la hemoglobina de la dermis superficial. Simplemente no llegan a la articulación coxofemoral (cadera) de un pastor alemán. Para la artritis, necesitamos longitudes de onda en la ventana del infrarrojo cercano (NIR), concretamente 810 nm, 980 nm y 1064 nm.

  1. 810nm: Maximiza la producción de ATP dirigiéndose a la citocromo C oxidasa dentro de la mitocondria.
  2. 980 nm: Picos de absorción en agua y hemoglobina, creando gradientes térmicos que mejoran la microcirculación y la oxigenación (el calor “analgésico”).
  3. 1064nm: Ofrece la penetración más profunda con la menor dispersión, abordando la inflamación profunda en la cápsula articular.

Un robusto Terapia con láser frío de clase 4 utiliza estas longitudes de onda simultáneamente para desencadenar la cascada bioquímica: aumento de la síntesis de ATP, modulación de las especies reactivas del oxígeno (ROS) e inducción de los factores de transcripción generalmente asociados a la reparación tisular.

Protocolos clínicos: Dosificación y administración para la OA

El fracaso de la terapia láser en entornos clínicos es casi siempre un fallo de la dosis, no de la tecnología en sí. “Agitar una luz” sobre un perro durante dos minutos es insuficiente. Debemos tratar la terapia láser con el mismo rigor matemático que la farmacología.

Cálculo de la dosis

La Asociación Mundial de Terapia Láser (WALT) sugiere que la osteoartritis requiere una dosis objetivo de 8-10 julios por centímetro cuadrado ($J/cm^2$) a la tejido diana, no sólo la superficie de la piel. Teniendo en cuenta la pérdida por dispersión a través del pelaje y la piel (que puede ser de hasta 50-70%), la dosis superficial debe ser significativamente mayor.

Para una cadera artrósica típica en un Labrador, estamos considerando un área de tratamiento de aproximadamente 100-150 $cm^2$.

  • Dosis objetivo: 10 J/cm²
  • Energía total necesaria: De 1000 a 1500 julios por junta.

Un láser de clase IIIb (500 mW) tardaría 50 minutos en administrar esta dosis, algo imposible con un animal inquieto. Un láser de clase IV de 15 vatios puede administrarla en aproximadamente 100 segundos, lo que hace que las dosis terapéuticas sean clínicamente viables.

Frecuencia del tratamiento: La “dosis de carga”

Al igual que los antibióticos requieren una dosis de carga, el PBM requiere un periodo de inducción para reducir el umbral inflamatorio.

  • Fase aguda (Semanas 1-2): 3 sesiones por semana.
  • Fase subaguda (semanas 3-4): 2 sesiones por semana.
  • Fase de mantenimiento: Una vez cada 2-4 semanas, en función de la movilidad del paciente.

Estudio de caso clínico: Tratamiento de la displasia bilateral de cadera

Para ilustrar la aplicación práctica de estos protocolos, presentamos un caso de un centro de rehabilitación de referencia que afecta a un canino de raza grande.

Perfil del paciente:

  • Nombre: “Max”
  • Raza: Golden Retriever
  • La edad: 9 años
  • Peso: 34 kg
  • Estado: Displasia de cadera bilateral crónica con reagudización aguda de la osteoartritis. Refractario a Carprofen debido a enzimas hepáticas elevadas.

1. Diagnóstico preliminar y evaluación de referencia

Max presentaba una marcha de “conejito saltarín”, dificultad para levantarse de la posición prona y atrofia muscular visible en los cuartos traseros.

  • Escala visual analógica (EVA) para el dolor: 8/10
  • Rango de movimiento (ROM): Extensión significativamente restringida en ambas caderas.
  • Radiografías: Remodelación severa de la cabeza femoral y del acetábulo, formación de osteofitos confirmada.

2. Estrategia de tratamiento: Monoterapia con láser de clase IV

Debido a la sensibilidad hepática, se suspendieron los AINE. Iniciamos un protocolo agresivo de láser de clase IV dirigido a las articulaciones coxofemorales y la región lumbosacra (para tratar el dolor de espalda compensatorio).

Configuración del dispositivo:

  • Modo de funcionamiento: Onda continua (CW) para una relajación térmica máxima y una penetración profunda.
  • Poder: 10 Watts (Titulado basado en el color del pelaje-Max es de oro, lo que permite una mayor potencia que los perros negros).
  • Wavelength Mix: 810 nm (40%) + 980 nm (60%).
  • Pieza de mano: Gran cono sin contacto, aplicado con una técnica de escaneado.

3. Datos de procedimiento

FaseFrecuenciaDosis por articulación (julios)Duración (min/articulación)Técnica de aplicación
Inducción (Semana 1)3 veces por semana1800 J3-4 minExploración de cuadrícula sobre la cadera + trazado del surco ciático
Reducción (Semana 2)2x / semana1500 J3 minutosExploración de cuadrícula, amplitud de movimiento pasivo durante Tx
Mantenimiento (Semanas 3-6)1x / semana1200 J2,5 minCentrado en la cápsula articular y la zona lumbar inferior

4. Trayectoria de recuperación

  • Semana 1: El propietario informó que Max durmió toda la noche por primera vez en meses. La EAV se redujo a 5/10.
  • Semana 3: Mejora visible del tono muscular. Max empezó a iniciar el juego. El tiempo de levantarse del suelo disminuyó de 5 segundos a <2 segundos.
  • Semana 6: La EAV se estabilizó en 1/10. La extensión del ROM mejoró 15 grados en la cadera derecha y 10 grados en la izquierda.

5. Conclusión clínica

La administración sostenida de energía fotónica de alta fluencia moduló con éxito el perfil de citoquinas inflamatorias (reducción de PGE2) sin intervención farmacológica. El efecto térmico simultáneo del sistema de clase IV contribuyó a la elasticidad inmediata de los tejidos blandos, lo que permitió realizar ejercicios de fisioterapia más eficaces inmediatamente después del láser.

Consideraciones de seguridad y contraindicaciones

En tratamiento con láser para la artritis canina no es invasivo, la elevada potencia de los sistemas de clase IV exige estrictos protocolos de seguridad.

  1. Seguridad ocular: Las gafas de protección (OD 5+ @ longitudes de onda relevantes) no son negociables para todo el personal y el paciente (Doggles).
  2. Gestión térmica: A diferencia de la LLLT “fría”, los láseres de Clase IV producen calor. La pieza de mano debe estar en constante movimiento para evitar el apilamiento térmico y posibles quemaduras. Los perros de pelaje oscuro absorben mucha más energía; los ajustes de potencia deben reducirse en 25-30% para el pelaje negro o marrón oscuro.
  3. Oncología: La PBM nunca debe aplicarse sobre una neoplasia maligna conocida, ya que el aumento del flujo sanguíneo y del ATP podría teóricamente acelerar el crecimiento neoplásico.

Integración de la terapia láser en la práctica veterinaria

Para las clínicas veterinarias, la adopción de la terapia láser de clase IV no es sólo una fuente adicional de ingresos, sino una mejora ética de las normas de tratamiento del dolor. Supone un puente para los pacientes con sensibilidad química o para los que la cirugía no es una opción.

A la hora de seleccionar el equipo, los médicos deben mirar más allá del diseño del chasis y evaluar la densidad de potencia y versatilidad de longitudes de onda. Tratar afecciones de los tejidos profundos como tratamiento de la artrosis canina requiere un dispositivo capaz de impulsar fotones a través de la densa barrera de piel, grasa y músculo canina para alcanzar el espacio intraarticular.

PREGUNTAS FRECUENTES

Q: Is Class 4 laser therapy painful for the dog?

R: No. De hecho, suele ser muy relajante. El láser de clase 4 genera un calor suave y profundo que a menudo hace que el perro se incline hacia la pieza de mano. Libera endorfinas, y muchos perros se quedan dormidos durante la sesión.

P: ¿En qué se diferencia de las almohadillas de fototerapia con luz roja que puedo comprar en Internet?

R: Las almohadillas para perros de terapia con luz roja de consumo suelen emitir luz en el rango de 660 nm con una potencia muy baja (milivatios). Esta luz trata la piel, pero no puede penetrar lo suficiente como para llegar a las articulaciones de la cadera o la rodilla, donde existe artritis. Los láseres de clase 4 utilizan vatios de potencia y longitudes de onda infrarrojas para penetrar centímetros de profundidad en el hueso y la cápsula.

P: ¿Con qué rapidez veré resultados en la artritis de mi perro?

R: Depende de la gravedad. La inflamación aguda puede responder tras 1-2 tratamientos. La artritis crónica (como el caso de Max) suele requerir de 3 a 5 sesiones (la “dosis de carga”) antes de que se observen cambios significativos en la movilidad. Es una terapia acumulativa, no una “bala mágica” de una sola vez.”

P: ¿Puede la terapia láser sustituir a la cirugía?

R: En casos de displasia leve a moderada o artritis, puede controlar el dolor con suficiente eficacia como para retrasar o evitar la cirugía. Sin embargo, en casos de fallo mecánico (por ejemplo, rotura completa del ligamento cruzado), se utiliza mejor como

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